
Sinopsis:
Y sí, podría haberme ido, podría haberlo mandado a la mierda, podría haberle pegado varios gritos, y mucho más también. Pero por alguna razón no lo hice.
Por algo me quedé ahí parada, desafiándolo, con una necesidad visceral de demostrarle que no le tenía asco a nada y que si una acompañante para sus clientes era lo que necesitaba yo… yo se lo iba a dar. A pesar del odio, a pesar del engaño, a pesar de haberme tragado, aunque a medias, el cuento de la asistente, yo estaba dispuesta y se lo iba a dar, sí. Porque lamentablemente ya estaba, ya estaba adentro.





